27/01/2019 Primera Aut. Masculino Plata – Paracuellos del Jarama

 

79 ADC BOADILLA - PARACUELLOS DEL JARAMA 86

PRIMERA AUTONOMICA PLATA

27/01/2019

ESPINETE SÍ EXISTE

Cuando yo era pequeño, no existía mas que una cadena de televisión, aún existía el horario partido en el colegio, y muchos televisores discriminaban al blanco y negro nombrándolos como si no fueran colores. No teníamos consolas y los ordenadores empezaban a asomar con unas molestas cintas que tardaban 20 minutos en cargar, sin garantizarte que la espera fuera fructífera.

Seguramente el momento actual sea más divertido e idiotizante a partes iguales, pero uno de los recuerdos de mis tardes de bocadillo de mantequilla con azúcar o repostería industrial, antes de que un señor de bata blanca me amargara la vida insinuando que estoy demasiado dulce por dentro…., era sentarme al volver del cole a ver a Espinete en Barrio Sésamo. Canturrear la canción pegadiza del principio, la más sencilla de aprender del mundo, ya que no tenía letra, y esperar a ver que complicadas tramas tenía el erizo rosa que iba desnudo y sólo se vestía para dormir.

Pues bien, entre Espinete y don Pimpón había pequeñas historias de diferentes personajes. Una de ellas decía, SOLO NO PUEDES, CON AMIGOS SÍ, y de ahí quiero partir para hablar de que pasó ayer cuando perdimos una vez más un partido que tuvimos cerca de nuestra mano. Está vez fueron dos cuartos ganados y otro empatado, para perder el tercero por 12 puntos y encajar 30 puntos en 10 minutos.

Este sería el resumen duro de ayer, pero habría que hablar de unos primeros 20 minutos buenos, marcando el ritmo, quizás demasiado elevado, con más ataque que defensa, rápidas transiciones y seguramente demasiados regalos que nos hicieron no terminar de rematar un partido que tuvimos 10 arriba y con el rival contra las cuerdas.

La noche se hizo en el tercer cuarto, donde nos olvidamos de Espinete. En el momento en que las cosas se torcieron un poco, dejamos de jugar con nuestros amigos e intentamos resolver todo rápido, individualmente y mal. Salimos relajados y cuando su acierto y nuestras perdidas nos hicieron encajar el enésimo parcial en contra, nuestra respuesta fue alocarnos en defensa e ir contra el mundo en ataque. Volvimos a remar para remontar y cuando se iba a cerrar el tercer cuarto -4 un triple desde campo defensivo de Paracuellos a tabla con un defensor encima sobre la bocina nos pesó como una losa.

Tocaba remar y remar, y otra vez, para morir en la orilla. A falta de un minuto atacábamos uno abajo y volvimos a perder balón, como en el siguiente ataque, y así una vez más, regalamos las opciones de un partido que volvimos a trabajar. Ahora hay que sacar el coraje de dentro para no acostumbrarse a perder. Para revelarse contra nuestros fallos y no olvidar que igual que Espinete nos enseñó a una generación los colores o ciertos valores, sólo no puedes, con amigos sí.

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