09/03/2019 Basket Boadilla vs. Cadete Femenino Blanco

35 BASKET CLUB BOADILLA - ADC BOADILLA 58

CADETE FEMENINO PREFERENTE

09/03/2019

Son las 11:15 en el marcador del Pabellón Rey Felipe VI en Boadilla del Monte. En el ambiente se respira mucha tensión y ganas por luchar en el partido ya que es el primer derbi en categoría Cadete Femenino Preferente que se disputa en este municipio tranquilo, agradable y acogedor.

Las diez jugadoras salen a la pista. Pita el árbitro y balón arriba. Empiezan atacando el Basket Club Boadilla metiendo los dos primeros puntos del marcador. Esto nos hace espabilar y, por ello, apretamos mucho en defensa. Tras varias buenas defensas y, por consiguiente, buenos ataques, nos ponemos por delante en el marcador. Todo va viento a favor de la ADC, acabando el primer cuarto 4-14.

Comienza el segunso cuarto. Otra vez balón arriba y ataque para las locales. Este cuarto se debe definir como un cuarto bastante intenso. Debíamos mantener la ventaja o aumentarla. Para ello el esfuerzo tenía que seguir siendo máximo, y así lo hicieron. A pesar de nuestra baja forma física, la ayuda de las dos infantiles (Lucía e Ichi) nos facilitó bastante para seguir con el mismo ritmo, llegando a crear algunas situaciones de contraataque y alcanzando todas las defensas del rival. Objetivo del cuarto cumplido, pues llegamos al descanso con un +24 en el marcador (12-36). ¡¡Vaya espectáculo que dieron las infantiles!!

Llevamos ya medio encuentro realizado y con muy buenas expectativas hacia el resto del partido, pero no debíamos confiarnos y mucho menos bajar los brazos, pues los terceros cuartos nos suelen jugar muy malas pasadas: se nos suele notar el desgaste físico y asimismo la falta de acierto. Tras una de mis “Reichelinas al estilo Pablo Laso” (como denominan los padres de mis jugadoras a mis charlas) en el descanso, empezamos el tercer cuarto muy motivas, concentradas y con muchas ganas de seguir luchando por la victoria del derbi.

 

Balón arriba y salto que nos llevamos. Primer ataque de la segunda parte a nuestro favor y canasta. Da gusto ver lo bien que nos colocamos 5 abiertas, cada una respetando su posición y manteniendo la distancia. Varios pases seguidos bien ejecutados hacen que abramos los espacios y consigamos tiros fáciles debajo del aro. A falta de 5 minutos para finalizar este cuarto, el entrenador de ellas decide pedir un tiempo muerto, decisión que a nosotras nos vino bien para coger aire, despejarnos un poco y salir con más energía. El buen acierto de las jugadoras en ataque y la brillante presión en defensa hace que nos vayamos al último cuarto con un resultado de 25-52.

Empieza ya el último cuarto. A pesar de la ventaja, los nervios y la presión siguen estando muy presentes. El derbi es un gran encuentro en el que se debe estar los 40 minutos a la altura, sin permitirnos ningún fallo. A pesar de ser 11 jugadoras y de haber estado rotando todo el encuentro para que el cansancio y desgaste físico fuera el mínimo posible, en este último cuarto ya se empezaba a notar todo. El cansancio siempre es nuestro peor enemigo, y esto conlleva pérdidas de balón absurdas, malos pases, bote de balón sin proteger y faltas sin sentido. Otra Reichelina antes de empezar el cuarto fue la clave para evitar todos esos despistes, aunque, hay que decir, que empezamos muy empanadas y sin defender como estuvimos haciendo durante todo el encuentro. Conseguimos aguantar la ventaja de 23 puntos. A falta de 9 milésimas de segundo para finalizar el encuentro, el entrenador de las contrarias pide un tiempo muerto para ensayar una jugada de fondo, algo que a lo que no le vi ningún sentido yendo el partido como iba. No había por donde pillar su elección, así que finalizado el tiempo muerto, me acerqué a la mesa y de seguido pedí yo otro tiempo muerto. Como sabía que iban a practicar una jugada de fondo, decidí defender ese último segundo de partido en zona. Buena defensa de mis niñas que evitaron que esa jugada de fondo les saliera de manera acertada.

 

Pitido final y alegría, ilusión y orgullo se reflejaban en las caras de mis niñas. Un partido brillante por parte de todas y en el que todas aportaron su granito de arena. Cada día jugamos mejor en equipo y se ve reflejado. Estoy muy contenta con el trabajo, el esfuerzo y las ganas que tienen las chicas por seguir aprendiendo y dar la cara durante todos los encuentros. ¡¡Este equipo es muy grande!! 1, 2, 3 BOADILLAAAAA.

Crónica de Raquel.

 

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