LA MAREA VERDE SIGUE SIENDO DECISIVA...

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LA MAREA VERDE SIGUE SIENDO DECISIVA...

Nuestros chicos tuvieron un bonito detalle con su gran afición, personalizando camisetas para transmitir el agradecimiento por el apoyo que la gran familia de la ADC, les da en cada partido.

El buen trabajo de los chicos y el ambiente espectacular que se vivió en el partido acerca al equipo a estar en otra fase final de la categoría.

Crónica del 1º Nacional en su primer partido de cuartos de final, vía FBM:

 

Boadilla estalla en el último cuarto

 

El ADC Boadilla está más cerca de la fase final de Primera Nacional masculina, que sería la tercera consecutiva, al vencer al Uros de Rivas por 81-71. Un parcial de 25-9 en el último cuarto rompió un primer asalto que había transcurrido muy igualado hasta entonces. De hecho, los ripenses se llevaron el primer parcial y el tercero, pero cedieron en el último ante un Boadilla espoleado por un público que no llenó el espectacular pabellón Rey Felipe VI pero sonó como si fuera así. En el apartado individual, brilló Jaime Cunha-Lisboa, autor de 21 puntos, muchos de ellos en los momentos clave. Los nueve triples del Uros de Rivas no fueron suficientes. 

ADC Boadilla 81 (14+25+17+25): Santiago Silva, Rubén López, Jaime Cunha-Lisboa, Juan Luis Hernández, Jorge Penacho -cinco inicial- Raúl Pérez, José Muñoz, Guillermo García, Sergio Pardo, Carlos Barras e Ignacio Frade.

Uros de Rivas Aticon 71 (17+17+28+9): Jorge Aguado, Pablo Giménez, David Ajero, Alejandro Moyano, Javier Rojas -cinco inicial- Javier González, Serghio Álvarez, Javier Carpio, Miguel Zamora, Oreste Vara, Raúl González y Alberto Sanz.

Árbitros: Pereira y Calsina.

El cruce entre Boadilla y Uros de Rivas era, a priori, uno de los más igualados de cuartos de final. No solo porque el Boadilla aspira a meterse en su tercera fase final consecutiva y los ripenses estaban la temporada pasada en Liga EBA, sino por el estilo de los dos equipos: intenso a más no poder. Dos equipos en los que las sensaciones cuentan tanto como la estrategia (que también hay mucha) medían sus fuerzas en un escenario de lujo, el pabellón Rey Felipe, vestido con el verde de las pelucas que llevaban los chavales de la cantera local y con muchos decibelios en las gradas.

Santiago Silva se encuentra con David Ajero en el camino al aro visitante

El partido empezó con dominio de las defensas. Solo al tercer ataque Alejandro Moyano maniobró en la pintura para adelantar a los ripenses. Pero esa canasta relativamente sencilla fue la excepción a la regla. Como mucho, se podía forzar la falta para anotar desde los tiros libres. Así llegaron el 0-4 y los el primer puntos de los locales. Jaime Cunha-Lisboa, en su avance de su gran partido, se escapó de la norma, y de la defensa del Uros, en una contra que sirvió para apretar el marcador, pero el 6-6 a los cuatro minutos de juego confirmaba la enorme igualdad. Solo poco a poco el partido se fue soltando. Primero con el atrevimiento de los locales lanzándose a por el aro; después, con los intentos visitantes desde lejos. Lo que no cambió fue el equilibrio y solo un triple de Miguel Zamora dio ventaja al Uros de Rivas al final del primer cuarto: 14-17.

Zamora intentó repetir la jugada al inicio del segundo, pero esta vez su lanzamiento tocó agua. Eran intentos por romper un partido sin dueño, con mucho contacto y parones, pero también con emoción y alternativas en el marcador: del 14-17 a 19-18. Los ataques estáticos se veían salpicados por penetraciones (en caso de encontrar un hueco) o, en menor medida, por intentos de sorprender la carrera. Así fue como los locales lograron una mínima ventaja (25-20) mediado el segundo periodo. Poco margen, pero en un partido de este corte muy importante. Los ripenses lo sabían y pusieron una velocidad más que les valió para recuperar la iniciativa (31-32 a 2:29), momentáneamente, porque enseguida llegó el triple de Jorge Penacho. Otro lanzamiento lejano del base (37-33) y un robo de Guillermo García (39-34) aseguraron la ventaja local al descanso. Más alternativas.

 

 

El Uros de Rivas recortó esa distancia nada más salir. La experiencia de jugadores como David Ajero o Jorge Aguado dio sus frutos y un parcial de 0-9 volvió a voltear el marcador en apenas dos minutos. Una falta que sacó el incombustible Penacho frenó la sangría, pero el triple del especialista Pablo Giménez confirmó que el Uros de Rivas estaba ante su momento. El 40-46 forzó el tiempo muerto del técnico local, Francisco Rodríguez Plasencia, y la reacción llegó con el 3+1 de Guillermo García. Sin embargo, de ese 44-46 se pasó enseguida a un 46-54. El Uros de Rivas parecía disponer de más soluciones ofensivas y con ellas alcanzó una máxima ventaja de +9 (48-57) a dos minutos para el final del tercer periodo, tiempo en el que apareció Cunha-Lisboa para tomar el mando de su equipo con dos puntos y una asistencia a Penacho. El 56-62 del tercer cuarto, tras un triple de Pablo Giménez, aseguraba emoción para el último, que el Uros de Rivas comenzó ampliando su margen debido a que los tiros de los locales no querían entrar. Los puntos de los ripenses llegaban con cuentagotas, pero llegaban... y a 6:40 volvió el +9 (56-65). Fue un espejismo porque la recta final de partido tuvo a los locales desatados, bajo el impulso de su público y un parcial de 9-0 significó el 65-65 a 3:30. El Uros de Rivas intentó resistir (67-67, 68-68...), pero un 2+1 de Raúl Pérez lanzó a su equipo, Alberto Sanz empató de tres, pero Cunha Lisboa (de nuevo decisivo) fijó el 75-71 a 25 segundos y se hizo con un rebote ganador bajo su aro.

 

 

QUEDA CONVOCADA LA MAREA VERDE PARA EL SEGUNDO PARTIDO DE LA ELIMINATORIA, DONDE NUESTROS CHICOS TRATARÁN DE CERRAR EL PASE A LA F4.

El partido es el sábado 14 a las 19:30 en el pabellón Cerro del Telégrafo de Rivas Vaciamadrid.

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